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Instalación y programación
Cada jardín es diferente. Grandes o pequeños, divididos en distintas zonas, con árboles o macizos de flores, llanos o con pendiente. El Automower se adapta a todo jardín, pero hay que ayudarle un poco.
La instalación empieza por ubicar la estación de carga y delimitar la zona de trabajo del cortacésped, fijando al suelo un cable que rodea todo el perímetro y que se conecta a la estación de carga. El Automower dispone de sensores que detectan el campo magnético generado por este cable de forma que al pasar sobre él se detiene, gira y sigue cortando en otra dirección.
Con este mismo cable perimetral se pueden crear islas para evitar que el Automower entre a cortar en determinadas zonas (piscinas, zonas de juego,...) o choque con obstáculos (parterres, zonas de árboles, lámparas, elementos decorativos,...). Para árboles y otros obstáculos grandes es opcional, ya que el Automower al tocar con ellos cambia de rumbo.
Si la forma del jardín se compone de distintas zonas el acceso a las más remotas se puede facilitar con la instalación de un cable guía y mediante la programación. Si la superficie total es inferior a 1800m² un Automower es suficiente para mantenerla. Para parcelas más grandes o disjuntas, haría falta más de una unidad.
La altura de corte se puede establecer entre 2cm. y 6cm. desde la compuerta superior, sin entrar en contacto con las cuchillas. El horario de trabajo debe adecuarse al tamaño de la parcela y se programa desde el panel de control. |
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Terreno irregular
En aquellos jardines donde el terreno es irregular, con montículos y pequeños valles, el Automower también produce mejores resultados que los cortacéspedes tradicionales, al no rapar las zonas altas y llegar mejor a los puntos más bajos.

Pendientes
Gracias a las grandes ruedas dentadas del Automower, sus sensores de inclinación y el software de control, las pendientes de hasta un 35% pueden incluirse dentro de la zona de trabajo.
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